martes, 31 de enero de 2012

¿Cuál es el secreto del “hombre más feliz del mundo”?

La felicidad es el estado históricamente más anhelado por el ser humano, y a pesar de que no existe fórmula alguna que te garantice obtenerla, existe una herramienta que definitivamente podrá ayudarte: meditar.
A pesar de que la meditación es una práctica milenariamente avalada, hoy mejor que nunca, esta ha superado diversas pruebas, múltiples filtros, a los que la ciencia la ha sometido. En Pijama Surf hemos publicado numerosos artículos en torno a los beneficios tangibles de la meditación, muchos de los cuales están respaldados por estudios científicos de prestigiadas universidades o instituciones. Y entre las múltiples mieles que hemos podido constatar alrededor de esta práctica ancestral, enlistaré a continuación solo algunas de las más notables.
Sabemos, por ejemplo, que la meditación puede reducir hasta en un 50% la probabilidad de sufrir un ataque cardiaco. Una investigación que llevó a cabo el Medical College of Wisconsin, avalado por el National Institute of Mental Health estadounidense, confirmó que entre personas que manifestaban una cierta disposición arterial a sufrir un ataque al corazón, el segmento que acostumbraba meditar redujo en un 47% la potencial amenaza. 
Se ha demostrado que puede ser más efectiva contra el dolor físico que la mayoría de los medicamentos industriales. Según un estudio publicado en el Journal of Neuroscience (abril 2011), realizado por el Dr. Fadel Zeidan como parte de una investigación post-doctoral en la Wake Forest University School of Medicine, en Carolina del Norte, breves sesiones de meditación (de aproximadamente 20 minutos) reducían entre un 40 y 57% la sensación de dolor tras exponer a una persona a ciertos estímulos. 
Continuando con las mieles de la meditación, existe una investigación que respalda la posibilidad de que este ejercicio disminuya el ritmo del envejecimiento. El estudio científico fue realizado por investigadores de la Universidad de California-Davis, y concluyó que un retiro meditacional incrementa la producción de telomerasa, una enzima que puede detener el proceso de envejecimiento.  
 También sabemos que distintas variaciones de esta práctica fortalecen las conexiones neuronales en áreas cerebrales relacionadas con la regulación del estado de ánimo, el comportamiento y la toma de decisiones, y esto a su vez repercute directamente para debilitar la potencial presencia de fenómenos psicológicos tales como la depresión, los desórdenes de atención e incluso la demencia. En este caso, los encargados de obtener dicha conclusión fueron científicos chinos de la Universidad de Dalian en colaboración con el psicólogo Michael I. Posner, de la Universidad de Oregon.
Pero los beneficios de meditar no solo incluyen el plano estrictamente medicinal, también están ligados al epicentro neurológico del placer. De hecho existe una apasionante relación, a nivel neuronal, entre el máximo placer físico, que en nuestro caso es proyectado a través del sexo, en concreto durante el orgasmo, y las frecuencias que detona la meditación: durante las mismas se debilita la conciencia del yo manifestada en forma de ego, además de la percepción espaciotemporal, lo cual nos invita a experimentar terrenos situados más allá de nuestro marco racional de vivencias. Este fenómeno fue analizado por Roy Baumeister, director de Psicología de la Universidad de Princeton, en su libro Escaping the Self: Alcoholism, Spirituality, Masochism, and Other Flights from the Burden of Selfhood (1991).
A pesar de que meditar es algo que la ciencia ha evaluado detalladamente durante las últimas tres décadas, pocas veces, dentro del análisis científico de la meditación, se toma en cuenta un factor esencial: la felicidad. Esta cualidad o estado del ser humano, históricamente el más anhelado, parece estar íntimamente ligado con otra abstracción “vivencial” a la que accedemos las personas, la paz interior, la tranquilidad. Y precisamente estos escenarios del ser,son los que favorece, como destino, el sendero de la meditación.
Curiosamente, siendo uno de los estados más vivos y añorados con los que podamos envolvernos, desde una perspectiva racional resulta bastante complejo definir la felicidad como concepto. Como decía G. K. Chesterton, “La felicidad es un misterio, como la religión, que jamás debiese ser racionalizado”.
Tomando en cuenta lo anterior, quizá la forma más sencilla de acercarnos a una definición de ser feliz radique en hacer conscientes los principales obstáculos para conquistar dicho estado, partiendo del hecho de que este concepto perdería su sentido si no se incluyera en el mapa de referencia a la tristeza. De acuerdo con Schopenhauer, el dolor y el aburrimiento excluyen la posibilidad de ser felices, algo con lo que Séneca coincidía. Por otro lado, Tomás de Aquino enfatizaba en la falta de virtud y de voluntad, es decir en la desidia y la corrupción personal, como los principales enemigos de la felicidad. Mientras que en la tradición budista se hace hincapié en el deseo y el apego como las principales trabas.
Así que llevado a un contexto contemporáneo, podríamos aventurarnos a definir la felicidad como la ausencia de ciertos estados y sentimientos, los cuales generan una frecuencia que difícilmente nos permitirá acceder a ella. Entre estos tendríamos que iniciar por una de las antitesis de ser feliz: el enojo. Y continuaríamos con el estrés, el dolor, tanto físico como emocional, la angustia,y algunas otras construcciones mentales que, lamentablemente, nos han hecho prisioneros.   
Estas reflexiones nos remiten al caso de Matthieu Ricard, un monje budista francés a quien los medios han adjudicado la ridícula etiqueta del “hombre más feliz del mundo”, algo que, afortunadamente, él mismo desestima.
Tras completar su tesis doctoral en genética molecular, hace 35 años, Ricard abandonó su prominente carrera científica para entregarse por completo a la disciplina del budismo tibetano. Y hoy, aparentemente, este señor lleva un cuarto de siglo sin experimentar el sentimiento de enojo o frustración. “De algún modo, consciente o inconscientemente, directa o indirectamente, a corto o a mediano plazo, todo lo que hacemos, todo lo que anhelamos, lo que soñamos, está de algún modo relacionado a un profundo deseo de conseguir la felicidad”, afirmó Ricard durante su participación en las conferencias de TED. 
Desoyendo a Chesterton, neurocientíficos de la Universiad de Wisconsin llevaron a cabo un estudio para medir los niveles de felicidad de cientos de voluntarios. Ricard fue uno de ellos, y el monje francés manifestó una actividad notablemente superior al resto de los participantes, en la región del cerebro en la que se procesan los sentimientos positivos, principalmente la felicidad.
Si tomamos en cuenta los estudios citados al inicio de este artículo, en los cuales se prueba que meditar disminuye la sensación de dolor físico, de angustia, estrés, que  posibilita el rejuvenecimiento y que incluso nos ofrece estados similares a los experimentados durante un orgasmo, difícilmente podríamos negar que meditar cotidianamente no mantiene un lazo directo con nuestro nivel de felicidad. Esto independientemente de que Ricard sea o no el “hombre más feliz del mundo”, cosa que jamás pudiera comprobarse (aunque lo único cierto es que se le ve tranquilo y sonriente).
Afortunadamente, y para desligar cualquier toque épico a la práctica de la meditación, no es necesario convertirnos en obsesivos meditadores para comenzar a gozar los frutos de esta práctica. Basta con dedicarles sesiones de alrededor de entre diez y veinte minutos al día, en comparación con los 31 minutos que los 800 millones de facebookeros dedican diariamente, en promedio, a esta red social, y en unas cuantas semanas comenzarás a percibir los cambios.



En este sentido vale la pena recalcar que en sí ponerte a meditar —con o sin ayuda de gadgets místicos como una almohada especial, un incienso o una serie de mantras sonando— se trata simplemente de hilar las condiciones óptimas para entrar en esa frecuencia. Sin embargo, como se afirma en el budismo Zen, lo cierto es que la meditación debiese ser una práctica permanente a lo largo de tu día, el famoso estar “aquí y ahora” en todo momento. Y dicho esto, en lo personal creo que la disciplina que conlleva sentarte diariamente unos minutos a meditar es la mejor opción que tienes para comenzar con esta práctica, ya que si decides “meditar todo el día” sin haber comenzado por darle su espacio exclusivo, lo más probable es que termines evadiendo el compromiso asumido contigo mismo al momento de proponerte comenzar a meditar.
Creo que queda claro que el artículo que acabas de leer no es más que una simple invitación para que dediques unos minutos de tu día a sentarte con la espalda recta y poner tu atención en tu más fiel acompañante, tu respiración. No busques domar o someter tu mente, simplemente obsérvala, obsérvate y utiliza la respiración como la brújula para navegarla.
Para cerrar quiero aclarar que obviamente no estoy ofreciéndote ser la persona más feliz del mundo si comienzas a meditar, pero sinceramente creo que puede ayudarte a consumar el coito con tu propia conciencia (o algo así). Y si decides practicar la meditación —y por esta u otra razón consigues la indefinible felicidad— entonces recuerda que para que no se esfume solo existirá un requisito: compartirla.
Namaste

viernes, 27 de enero de 2012

Dios no existe... (mutis): la necesidad vital del ateísmo vocal. por Glenys Álvarez



Nacemos dentro de una religión y aprendemos rápido el respeto hacia todas; por defecto. El mundo sobrenatural por estos lados caribeños y latinos suele tener el patrocinio católico y la mayoría es amiga de Jesús. Usualmente, monjas controlan las escuelas, abuelas adoran vírgenes y tienes que lidiar con misas, confesiones a curas y la comedera de hostias. Para el inmaduro cerebro infantil, ese que no es abusado creciendo, el globo transcurre normal pues la magia domina y los unicornios viven en los bosques.
Las neuronas, una vez adultas, te devuelven otra realidad. Te das cuenta que vivías en un planeta en guerra, contaminado, injusto y repleto de discriminaciones e intolerancias, tanto religiosas como no religiosas. El gobierno de paso idea normas y formas para mantener al pueblo callado y la revolución, como siempre, parece ser todavía la única salida. Conoces los varios circuitos de la represión, sus danzas, la forma en que entra y sale de una vida, manipulando la salvación de otros a través de la aceptación de sus ideas. “O haces lo que digo o mueres”.
El poder religioso, desafortunadamente, se ha valido de esa frase para imponer sus creencias. Ha conquistado, no sólo geografías terrenales sino cerebrales, erradicando creencias anteriores para imponer sus nuevas, muchas veces utilizando el sincretismo originado de un violento reclutamiento con el objetivo de conseguir más fácil lo que desea. Justamente, leer las ideas de otros permite atrapar historias, evidencias y hechos que muchas veces arrojan por debajo todo lo que te enseñaron al crecer y, déjenme decirles, es un viaje realmente extraordinario, un proceso gradual que muestra claramente la pasmosa mentira en la que subsistimos; fenomenal salir de todo eso.
Para ese proceso de maduración, la transmisión de información es absolutamente obligatoria. Una sola persona no puede pensarlo todo, es necesario el poder neuronal de parte de la especie a través del tiempo para conseguir el progreso; y, por supuesto, la transferencia del mismo. Sin embargo, la especie sigue encadenada a ciertos aspectos nocivos de su biología y de conocimientos primitivos. La tecnología evoluciona y se convierte en otro negocio, hay que luchar por un código abierto; la ciencia expande el conocimiento, erradicando mitos y rectificando errores, pero hay que luchar por una posición librepensadora. Dios es inexistente… pero no debes decirlo.

“Dios es una hipótesis y, como tal, necesita la prueba: el onus probandi* descansa en el creyente. Si deseamos explicar nuestras ideas de la Divinidad estamos obligados a admitir que, por la palabra Dios, el hombre nunca ha podido designar absolutamente nada, simplemente nombra así a las más escondidas, las más distantes y las más desconocidas causas de los efectos que ha visto; ha utilizado esa palabra sólo cuando el juego de las causas naturales y conocidas ha dejado de ser visible, tan pronto como pierde el hilo de estas causas o cuando su mente no puede más seguir la cadena, el ser humano corta la dificultad y finaliza sus investigaciones llamándolas Dios, el último de las causas, es decir, aquel que está más allá de todas las causas conocidas. Cada vez que decimos que Dios es el autor de algún fenómeno, eso significa que somos ignorantes de cómo ese fenómeno opera con la ayuda de fuerzas o causas que conocemos en la naturaleza”, explica Percy Bysshe Shelley en su libro La necesidad del ateísmo.
La transmisión de información tiene un valor inmenso. Ha sido esa capacidad para llevar y traer pensamientos que ha unido al ser humano, desafortunadamente, estas plataformas han sido muchas veces utilizadas para estupideces. La inmadurez de la especie la mantiene anclada a mitos, tanto arcaicos como modernos, que son transmitidos y mantenidos en libros, películas y televisión. Ahora, el internet ofrece otro medio para continuar transmitiendo referencias, pesquisas, indagaciones; puedes continuar enviando idioteces, superficialidades que alimenten los placeres de la especie, o te decides a ponerlos a pensar. Para algunos, la última decisión es la única que vale la pena, muchos se deciden por ambas, millones más sólo desean la primera. Sin embargo, no lograrás absolutamente nada si eliminas alguna, lo que tienes es que ofrecer la realidad y esperar. Pero esperar mucho.
Con la censura, sin embargo, no hay nada que esperar.
“Cada vez que asisto a una cena o almuerzo tengo que aceptar las bendiciones y las gracias a un Dios, sin chistar; si pongo algún pero la ofensora soy yo al romper el status quo. Las personas viven aferradas a ese respeto que deben recibir de todos los demás pero no piensan que en los demás hay otros que también tenemos derechos, también podemos sentirnos incómodos ante un evento así. Me parece que lo mejor para todos es que las creencias sean privadas, no sólo el ateísmo debe serlo”, cuenta para Sin Dioses Amy Toupin, neuróloga en Pittsburgh.
Efectivamente, el concepto de dios está en todos lados. Sus efectos no. La iglesia está presente en los gobiernos y las creencias son muchas veces parte de su constitución, aún no haya sido lo que sus fundadores desearon. En el himno de mi país, dios está presente; en los dólares estadounidenses, dios está presente; en las juramentaciones, su nombre y textos sagrados sirven como testigos. Cada comunidad tiene varios líderes religiosos, los matrimonios son mayormente procesados por iglesias y hasta las llegadas y salidas del mundo son patrocinadas por religiones y dioses; de hecho, la creencia en Dios es demandada en decenas de países a la hora de que alguien desee convertirse en presidente o alguna candidatura política.
Al inicio de la constitución dominicana, los asambleístas afirman que proclaman y redactan estas leyes fundamentales “invocando el poder de Dios”. La constitución del estado de Tennessee en Estados Unidos proclama que “un ateo no debe tener empleos civiles”, de hecho, “ninguna persona que niegue al ser Dios o un estado futuro de recompensas y castigos, no debe tener empleo alguno en el departamento civil de este estado”, afirman las leyes en estados como Texas, Arkansas, Carolina del Sur, Carolina del Norte, y Pennsylvania, entre otros. Luego de que George Bush fuera electo a la presidencia, después de afirmar que ningún ateo debe ser considerado ciudadano estadounidense, el consejero de la Casa Blanca en su gobierno, C. Borden Gray, escribió en respuesta a la famosa intolerante cita de Bush: “puedes estar seguro que la Administración procederá en todo momento atendiendo a los derechos legales de los ateos, así como con cualquier otro grupo con el que el presidente difiera”.
Pero las cosas son muy distintas. Estados Unidos es el país, entre naciones desarrolladas, más religioso. Como bien argumentó el neurocientífico y escritor Sam Harris, a pesar de que la religión y el estado están claramente divididas en la constitución de ese país, la religiosidad es parte íntegra de la vida estadounidense y de su política también. Las razones, muchas veces enlazadas con el miedo y el desequilibrio económico, no son claras.
“Cuando consideramos el aumento del islamismo por el mundo musulmán y la expansión explosiva de los pentecostales en África y la beatería anómala en Estados Unidos, nos damos cuenta de que la religión tendrá consecuencias geopolíticas por un largo tiempo”, escribe Harris en su libroThe Moral Landscape.

Es importante transmitir información en medio de un mundo que alucina, creyendo en visiones y espejismos. Si consideras que Xenu es real pues estás en tu derecho de hacerlo, pero no por ello debes esperar ni que yo crea en él ni que deje de explicar por qué pienso que se trata de un disparate originado por algún delirio. ¿Por qué no? La humanidad merece que otros lo digan. Es muy placentero descubrir lo que estás buscando, muchas veces en respuestas que no fueron explicadas mientras crecías, hechos que continúan siendo obstaculizados en la actualidad.
No obstante, no parece importar que se involucren con la educación de tus hijos, con tu gobierno, con las tendencias culturales, que se lleven tu dinero sin impuestos. No importa que líderes religiosos manipulen todo un país con teocracias y que el Vaticano instruya contra el uso de la anticoncepción, de los condones, las células madre y se oponga a estilos de vida e identidades sexuales mientras defiende a sus pederastas criminales; no importa que los textos sagrados sean machistas y que sus denominaciones no estén de acuerdo con sus interpretaciones; no importa, lo que importa es que el ateísmo debe de ser respetuoso, es significativo que esta minoría de ateos vocales haga silencio, deje pasar todos esos absurdos con los que continúan reprimiendo a las masas, al final, no vamos a cambiar nada y sólo somos irreverentes, descorteses, inconsiderados.
Ah y, aparentemente, adoramos a Richard Dawkins.
Aparte de obviar los verdaderos objetivos y la importancia de ser un ateo vocal y fuera del clóset, estas personas sencillamente desean acusar a los ateos de actuar como fanáticos religiosos, obviando que, precisamente, son esos puntos débiles que los creyentes deben cambiar; puntos de los que nos acusan injusta e irracionalmente. Los ateos somos un grupo heterogéneo y avispado, hay muchos ateos que no soportan a Dawkins, hay ateos que andan en políticas varias, hay ateos que creen en visitas a extraterrestres, hay ateos que nunca han leído a ninguno de los conocidos jinetes del Apocalipsis, pero ninguno tiene un dios al que seguir, no nos une la existencia de algo sino que tenemos en común haber arrancado a los dioses sobrenaturales como existentes. Después de ahí, cada ateo es responsable de su vida, sin iglesias, sin profetas, sin líderes sobrenaturales e inexistentes, sin dogmas.
No venero a nadie, admiro ideas y acciones. Las debilidades humanas no deben borrar momentos de brillantez ni las genialidades deben convertir al ser humano en un objeto de idolatría. Todas las ideas están sujetas a cambios; aprende a adaptarte y no le temas al conocimiento; algún día no será necesaria la Lupa Herética, es probable que ni siquiera su autora esté viva, pero por ahora es indispensable que todo el que así lo desee, consiga canciones que vayan acordes a sus melodías.

La diversidad origina el justo laicismo

Antes de Hitchens estaba Sagan, antes de Sagan, Russell…

“Lo que digo es que si Dios quería enviarnos un mensaje, y escritos antiguos era la única forma en que podía pensar para hacerlo, pues pudo haber hecho un mejor trabajo”, aseguraba la doctora Ellie Arroway en el libro Contacto escrito por Carl Sagan.

“Si nuestro gran Dios pudo encontrar en su corazón conceder, usó esa palabra, conceder, que tres, sólo tres de los 360 ídolos en la casa vale la pena adorar”, escribió Salman Rushdie en el libro Los versos satánicos, ofendiendo a millones de personas y originando una orden de muerte contra él que lo alejó de su hogar para siempre.
“El hombre nunca estará libre hasta que el último rey no sea estrangulado con las entrañas del último cura”, expresó el filósofo Denis Diderot.
“Es un trabajo fraudulento realmente increíble una vez lo piensas, creer algo ahora a cambio por algo después de la muerte. Hasta las corporaciones con sus sistemas de recompensas no intentan hacerlo póstumo”, Gloria Steinem.
“Lo que puede ser afirmado sin pruebas, también puede ser descartado sin pruebas”, Christopher Hitchens.

La presencia de la crítica religiosa no es nueva. Hace mucho que el ser humano se dedicó a pensar, especialmente ante represores absurdos. En ciertas ocasiones ha sido acallada con violencia e intolerancia, en otras ha sido limitada por la distribución masiva y el valor atribuida a ella por los creyentes con poder. Cuando el individuo se dio cuenta de todo lo que podría ganar manipulando al otro ha utilizado, desde entonces, lo que está en su poder para conseguirlo y mantenerlo. Entre las herramientas más favorables para ello se encuentran la represión por medio de la violencia y el mantenimiento de la ignorancia a través de una restringida y tediosa educación. El poder y el dinero son los aliados perfectos en este asunto. De la única forma que termina la esclavización es cuando personas informadas se hartan de ello, cuando es posible concebir una revolución que acabe con las teocracias, un juicio verdaderamente justo. Pero estamos aún muy lejos de ello. No sólo porque en los periódicos de mi país todavía se leen titulares donde el diablo es el personaje principal sino porque en lugares como Estados Unidos, todavía líder en la producción científica en el mundo, encuentras amenazas, insultos y palabras psicópatas lanzadas a una chica atea de 16 años en una escuela pública en Rhode Island.

Todo comenzó cuando la escuela alzó una pancarta sobre la oración en el auditorio y a la alumna Jessica Ahlquist no le sentó bien, le pareció discriminatorio; así que pidió que la quitaran, cuando no fue escuchada, la chica lo llevó a juicio. El laicismo era su defensa y la ventaja de estar en un estado de libertades como lo es Rhode Island. La chica ganó el juicio y el juez ordenó que bajaran la pancarta y que no se publicitara ninguna religión como no se publicitaba el ateísmo ya que la escuela es un lugar público. Sin embargo, lo menos que le han deseado a la jovencita es que se queme en el infierno; un verdadero absurdo para personas que promueven la oración. Hasta a su hermana la han amenazado.
Tristemente, muchos religiosos no entienden el laicismo y piensan que el ateísmo está en contra de ellos; no comprenden la existencia de una jovencita que no pertenece a su club y desea que los derechos de ella también sean respetados. La meta de la chica no es fastidiar ni ofender, de la misma forma como la meta de los que alzaron la pancarta tampoco lo era. El mundo cambia (menos mal) y las libertades que todos disfrutamos no sólo pertenecen a la mayoría, son para todos. Aún así, cuando un ateo exige sus derechos el asunto no es el mismo, la avenida respetuosa se transforma en una sola vía: “yo me puedo ofender cuando exiges imparcialidad, pero tú no puedes ofenderte con mis dogmas porque son parte del status quo”.
Pero todo cambia, de eso podemos estar seguros; parafraseando al físico teórico y cosmólogo Stephen Hawking, el inteligente es el que se adapta. Y tendrán que adaptarse también a los ateos fuera del clóset que les gusta hablar, escribir, debatir, transmitir. Sólo esperamos que las voces no tengamos que apagarlas para alejar la violencia, las injusticias e intolerancias y para mantenernos con vida…nunca más.

La felicidad produce ganancias a las empresas.

Las personas felices son hasta 88% más productivas que quienes no lo son, esto de acuerdo con el estudio Felicidad y trabajo de la consultoría Crecimiento Sustentable.
El impacto que genera la felicidad en círculos virtuosos se cuantifica por las aportaciones que realiza un trabajador feliz que maneja mejor los riesgos, toma de decisiones e incluso las variables pesimistas.
Esto puede cuantificarse con el número de accidentes de trabajo que presenta una organización feliz respecto de una que no lo es. “Esta última aumenta sus siniestros hasta en 300% respecto de las organizaciones que tienen colaboradores optimistas”, dice Alfonso del Valle, director de Crecimiento Sustentable.

El estudio indica que la gente feliz presenta hasta 33% mayor energía y dinamismo que deriva en mayor eficiencia y productividad.

El empresario menciona que la creatividad está intrínsecamente relacionada con el grado de felicidad en el trabajo. “A nivel mundial detectamos que el mayor número de patentes se presenta en las organizaciones con mayor grado de satisfacción laboral y este factor también se descubre en las mejores adaptaciones al cambio”.
En el estudio se resume que un trabajador feliz soluciona problemas, no los crea; idea nuevas formas de mejorar continuamente, y sus compañeros se sienten bien de trabajar con él.
La felicidad laboral está relacionada con las siguientes percepciones:
1. Disfruta lo que hace
2. Hace un buen trabajo y se siente orgulloso de ello
3. Trabaja con gente amable
4. Sabe que lo que hace es importante
5. Se le reconoce por el trabajo hecho
6. Toma responsabilidades
7. Se siente motivado y con energía
8. Siente que se le admira
Fuente: Cronica.com.mx
Por: Bertha Sola
Publicada: 20 de enero de 2012.

jueves, 26 de enero de 2012

El cambio del cambio

La visión del mundo moderno se desarrolla desde el trabajo de Thomas Kuhn. El acuña la palabra “paradigma“ en su libro de 1962 La estructura de las revoluciones científicas. La palabra paradigma sirve para explicar el sistema de creencias en las cuales una cultura particular interpreta al mundo que le rodea en determinados momentos de su historia.

Estos paradigmas -como muchas ideas- tienden a ser muy resistentes al cambio y por lo general solo cambian cuando ya no son funcionales. Uno de sus problemas se da cuando las personas asumen estos paradigmas como “las cosas son” y no como una situación resultante de su cultura y su tiempo. Esto es una forma muy inocente y sencilla de ver el mundo, ya que hace muy difícil que la mente y las ideas progresen.

Kuhn centro su trabajo en analizar el desarrollo y evolución de la ciencia. Descubrió que la ciencia no evoluciona de una forma lineal o predecible, en ves de esto, la ciencia da “saltos cuánticos“, los cuales están conectados a descubrimientos revolucionarios.

Estos saltos se dan porque las observaciones que ha hecho la ciencia entran en conflicto con las ideas o estructuras de su tiempo y así se inician nuevas vías de interpretación del mundo.

Cuando este cambio toma forma en la mente colectiva afecta a las creencias existentes y esto es lo que definió Kuhn como el cambio de paradigma.

Actualmente el paradigma dominante es la visión de un mundo mecanicista, el cual está en oposición con la visión holística y de la unidad. Esta última visión esta emergiendo cada día con mas fuerza, pero esta visión existe desde hace mucho tiempo en los pueblos indígenas y orientales, entonces nos damos cuenta que esta visión es en realidad antigua.

Actualmente vivimos en una transición de las visiones que explican el mundo. Este cambio tiene importantes influencias no solo en la ciencia sino en temas como la educación, la religión, la política, la industria, la economía, la ética, entre otros.

Es recomendable que la humanidad y las personas revisen los paradigmas que gobiernan la mente y vida y así lograr el cambio del cambio.



Lcdo. Xavier Tanner


Ensalada Filosófica.(Blog: ensaladafilosofica.blogspot.com)


@ensaladafilosfi (en twitter)

martes, 24 de enero de 2012

Los científicos se preguntan qué es exactamente la religión y para qué sirve

La religión está por doquier, pero no es universal, lo cual es un enigma para la gente que intenta explicarla. Las personas religiosas, viendo su omnipresencia (aunque no todo el mundo es religioso, todas las sociedades humanas tienen religiones), sostienen que ello es prueba de que la religión es un auténtico reflejo de la naturaleza subyacente de las cosas. Los escépticos se preguntan por qué, si eso es así, hay tantísimas variedades, desde la Iglesia Católica y la Iglesia Apostólica hasta los “cultos del cargo” de Papúa Nueva Guinea; a cada una de estas confesiones, las explicaciones de las demás les parecen anatema.
Para sistematizar un poco el asunto, los investigadores que participan en un proyecto multinacional llamado Explaining Religion han estado tres años recopilando datos sobre diversos aspectos de la práctica religiosa y los comportamientos morales sobre las que las religiones a menudo afirman tener influencia. La fase de recopilación de datos concluyó a finales de 2010, y se están comenzando a publicar los resultados.

Actualmente, la mayoría de los estudiosos del tema coincidirían en que están aún en la fase de “colección de sellos” con la que a menudo comienza una nueva ciencia; se acumulan hechos sin tener claro cómo encajan entre sí. Pero ya han empezado a surgir algunos patrones. En particular, los científicos del proyecto han estudiado las ideas del justo merecido, de la desaprobación divina y de la naturaleza de un ritual religioso.

Una teoría sobre el origen de la religión es que apuntala la extraordinaria capacidad de colaboración que condujo al ascenso del homo sapiens. Una característica de muchas religiones es la idea de que el mal recibe un castigo divino, y la virtud es recompensada. En otras palabras, los tramposos y los avariciosos se llevan su merecido. Esta creencia promueve un desprendimiento que podría explicar cómo evolucionó la religión. Pero ¿la idea del justo merecido universal es de verdad instintiva, como parece sugerir esta interpretación?

Caminos misteriosos

Para poner a prueba esta hipótesis, Nicolas Baumard (entonces en Oxford, ahora en la Universidad de Pensilvania) usó un ordenador para estudiar la reacción de la gente ante una fábula moral moderna. Los voluntarios del Dr Baumard leían un texto sobre un mendigo que pedía limosna, y un transeúnte que no le daba. En algunos casos, el transeúnte no sólo era tacaño, sino que además insultaba al pobre hombre. En otros, estaba sin un chavo y se disculpaba. En ambos casos, a continuación le ocurría algo desagradable (tropezaba con el cordón del zapato, se caía porque el mendigo le había puesto una zancadilla, era atropellado, etc.)

La pregunta que se le planteaba a cada voluntario era si el segundo acontecimiento estaba causado por el comportamiento del transeúnte hacia el mendigo. La mayoría contestó que no, dando a entender que la causa era el cordón, o el pie del mendigo, o el coche. Pero el Dr Baumard también midió cuánto tiempo dedicaba cada voluntario a reflexionar la respuesta – y resultó que cuando el transeúnte se había comportado mal con el mendigo, el voluntario pasaba un tiempo significativamente superior pensándose la respuesta que cuando se había comportado bien, o cuando el mendigo le había puesto la zancadilla.

La interpretación del Dr Baumard, aunque no la puede demostrar, es que los voluntarios estaban estableciendo efectivamente una conexión mental, durante este tiempo adicional de reflexión, entre las acciones del transeúnte y su subsiguiente destino. En otras palabras, estaban considerando la idea de que se estaba llevando su merecido, propinado por alguna especie de destino universal.

Esta interpretación requerirá que se ponga a prueba mucho más. Pero cuadra bien con un segundo resultado del proyecto, relacionado con la idea de que Dios siempre está observándote.

Para investigar esto, el Dr Baumard formó un equipo con Ryean McKay de la Universidad de Londres y Pierrick Bourrat de la Universidad de Sydney. Juntos, estudiaron si unas pistas sutiles sobre el estar siendo observado tenían algún efecto sobre el comportamiento de la gente.

Está en los ojos

En este caso invitaron a los voluntarios a valorar la aceptabilidad de dos actos: quedarse con el dinero de una cartera perdida y falsificar un currículum. A la mitad de los voluntarios se les dio la tarea escrita en un papel que incluía una imagen de unos ojos. La otra mitad tenía en las instrucciones la imagen de unas flores.

Una vez más, esto no demuestra nada. Unos ojos indagadores no indican un ente sobrenatural, y es bien sabido que a la gente también le pica la conciencia cuando están bajo escrutinio humano. Pero sí es indicación de un proceso mental del que podrían sacar partido las ideas religiosas acerca de un dios omnisciente que nos enjuicia.

Para seguir explorando esta idea, el Dr Baumard se unió a Quentin Atkinson, de la Universidad de Auckland. Entre los dos se pusieron a estudiar el World Values Survey, una encuesta de 87 países que pregunta a los encuestados, entre otras cosas, sobre sus creencias religiosas y la aceptabilidad de una serie de infracciones, desde el tirar basura por la calle hasta el adulterio. La conclusión del análisis del Dr Baumard y el Dr Atkinson es que las personas cuya religión incluye a un dios omnisciente y que juzga (cristianos, musulmanes, etc.) evalúan todas las transgresiones de manera más severa que aquellas personas, como los budistas, cuya religión no responde a ese patrón (los agnósticos y los ateos piensan como los budistas).

Cuestiones de rituales

Las ideas del justo merecido y de la mala conciencia son, en esencia, cuestiones privadas del cerebro de cada uno. Pero hay una tercera idea religiosa, muy pública, que podría promover la cooperación: los rituales compartidos:

Los psicólogos distinguen entre dos tipos de memoria a largo plazo. Una, la memoria semántica, registra cosas que se aprenden conscientemente, sin experiencia directa, por ejemplo las lecciones de historia en la escuela. La otra, la memoria episódica, registra sucesos memorables de la vida de una persona.

Harvey Whitehouse, también de Oxford, piensa que estas formas distintas de memorización corresponden a lo que el ve como dos aspectos distintos de la religiosidad. El modo religioso doctrinal, como le llama al primero de éstos, favorece ritos frecuentes pero no especialmente excitantes, que permiten a la memoria semántica almacenar un gran corpus de enseñanza. Esto explica las oraciones del viernes en el Islam, o la misa diaria de los católicos más entusiastas.

El segundo modo, el modo imaginístico, en la terminología del Dr. Whitehouse, se basa en sucesos infrecuentes pero muy excitantes que quedan grabados en la memoria episódica por su intensidad emocional. Ahora bien, como las profundidades del trauma se rememoran más vívidamente que las cumbres de la euforia, las religiones, según esta teoría, deberían optar por lo primero. Y de hecho es lo que hacen.

Sirve de ejemplo una ceremonia de iniciación pavorosa que se inflinge los jóvenes de la tribu australiana de los Aranda. Primero se los somete a la circuncisión, y luego se los sujeta boca abajo mientras varios de los ancianos de la tribu les dan fuertes mordiscos en el cuero cabelludo y la barbilla, para después rajarles la uretra con una cuchilla de piedra. Es el tipo de experiencia de la que uno no se olvida fácilmente. Además, hace que uno sienta una gran afinidad hacia los otros que han pasado por ahí, y tal vez un cierto desdén hacia los que no; un rito que fomenta la solidaridad como el que más.

Para poner a prueba su hipótesis de que hay dos tipos básicos de rituales, el Dr Whitehouse solicitó la asistencia del Dr. Atkinson. Entre los dos elaboraron una base de datos de 645 rituales de 74 culturas, recurriendo a las Human Relations Data Files, una gran colección de material etnográfico. Evaluaron la frecuencia de cada ritual así como el correspondiente nivel de excitación. Tal como habían predicho, aunque los rituales de bajo nivel de excitación son más comunes, la tendencia es que los comportamientos rituales se aglomeren en los dos extremos del espectro: abundan los muy frecuentes y poco o nada desagradables, así como los muy desagradables que se realizan muy infrecuentemente.

El siguiente paso consiste en ampliar el baúl de datos, en particular añadiendo información histórica a la información contemporánea de la que ya se dispone. Las investigaciones también podrían abarcar rituales no religiosos, desde las novatadas de los militares hasta los himnos que se le cantan a la empresa. Esto supone reunir a antropólogos, arqueólogos, psicólogos evolutivos e historiadores, y peinar 5.000 años de historia recogiendo rituales.

Así pues, aunque Explaining Religion no ha alcanzado en realidad el objetivo bastante ambicioso que da nombre al proyecto, sí ha abierto algunas sendas de investigación prometedoras, y ha dado lugar a lo que la ciencia anhela, a más investigación. Y lo más importante es que ha permitido que la investigación racional entre en un área del comportamiento humano que rara vez se somete a este escrutinio. Ya sólo por eso merece que lo celebremos.

Libertad y libre albedrío.

domingo, 22 de enero de 2012

2012 ¿un nuevo amanecer?

El próximo mes de diciembre es el final de un “ciclo Maya” de 400 años. Podríamos aprovechar este final para hacer posible un gran comienzo, la inflexión histórica que la humanidad anhela y merece. Después de siglos de poder absoluto masculino y de ciudadanos sumisos, obedientes y atemorizados, es ahora posible la participación no presencial, la libre expresión de opiniones, de criterios, de críticas, de propuestas.
Lo que está claro es que, en muy poco tiempo, la voz de “los pueblos” no sólo se dejará oír sino que será escuchada y comenzará el proceso de emancipación cívica. El tiempo del silencio ha concluido. El siglo XXI será el “siglo de la gente”, de todos, no de unos cuantos privilegiados, y las democracias ya no serán frágiles y encorsetadas sino sólidas, ágiles y eficientes.
Se ampliará rápidamente el porcentaje de “habitantes efectivos” del planeta, que hoy se reducen a un 20%. El resto sobrevive, en condiciones de gran precariedad, que alcanza con frecuencia límites humanamente insostenibles. Sin embargo, la pobreza no figura entre los objetivos de los países prósperos, ocupados en las fluctuaciones bursátiles, en el dinero, en mantener inmensos arsenales de armamento para garantizar su “seguridad”. Y así, las soluciones a los grandes problemas de la humanidad, enraizados en el acceso a la alimentación y a la educación, van siendo sucesivamente aplazadas, pospuestas. En lugar de crear empleo, sólo en Italia se anuncian 300 mil despidos más como consecuencia de las radicales medidas adoptadas. Eso sí, también allí los sueldos de los directivos de las grandes instituciones financieras permanecen astronómicos.
Sumamente importante es, al parecer, “devolver la deuda”, reducir el déficit. Pero, ¿quién se ha endeudado? ¿Quiénes son los responsables, en proporción muy superior al Estado, del endeudamiento? ¿Por qué deben ser, siempre, los contribuyentes quienes mitigan estos desmanes, sobre todo los procedentes del sector privado?
El año 2012, ¿un nuevo amanecer? Resumo 12 puntos especialmente relevantes para que este año pudiera ser crucial para pasar desde el naufragio presente a la tierra firme del “nuevo comienzo”.
1. Una crisis sistémica requiere cambiar el sistema, es decir, conferir el poder y la iniciativa a la sociedad y volver a orientar la acción política por los principios democráticos – tan bien expresados en el preámbulo de la Constitución de la UNESCO- y no por los mercados, tanto a escala local y regional como global.
2. Después de la intolerable e inmoral intervención en Irak, el poder cívico mundial deberá ahora oponerse con especial firmeza a otras “aventuras” de esta naturaleza y muy especialmente a la que tendría a Irán como objetivo, tanto por razones geoestratégicas (espoleadas por Israel) como por las fabulosas reservas iraníes de oro negro. Para los problemas que pueda plantear Irán, o los que ya plantean Yemen y Siria, la única solución aceptable es –como hubiera sido en el caso vergonzoso de Libia- la intermediación de las Naciones Unidas como único interlocutor contando con el respaldo del mundo entero.

3. Hambre, genocidio cotidiano: “Me duele este niño hambriento como una grandiosa espina”, escribió el inolvidable Miguel Hernández. Debemos procurar que nos duela a todos, todos los días, para reclamar con voz firme y permanente que no podemos seguir tolerando que, al socaire de problemas económicos y de primas de riesgo, sigan muriendo de hambre miles de seres humanos.
4. Medioambiente. Después de Durban, de un nuevo fracaso por total abandono de los países más poderosos de la Tierra, las perspectivas para la celebración en el año 2012 de Rio+20 no pueden ser menos halagüeñas. Y sin embargo, Rio+20 no puede fracasar. Se trata de una cuestión esencial, de conciencia de solidaridad intergeneracional. Millones de mujeres y hombres de toda la Tierra deben gritar que no van a consentir que se alcancen puntos de no retorno, de lesiones irreversibles en el entorno ecológico que afecten irreversiblemente la habitabilidad del planeta.
5. ¿Creación de empleo? ¿Sin poder “emitir” fondos para incentivos? ¿Sin poder disponer de eurobonos? ¿Sin asegurar un mayor equilibrio entre tantas asimetrías sociales y económicas? ¿Sin federación fiscal en Europa? ¿Sólo con recortes y más recortes? ¿Por qué no hacemos como los Estados Unidos –300.000 millones de dólares en emisiones para incentivos- y en el Reino Unido -75.000 millones de libras- para iniciar el crecimiento? ¿Por qué no se procura una cierta relocalización productiva?
6. No más olvido de los muertos, de los que fallecen cada día de inanición y extrema pobreza, de las víctimas de todas las guerras, de los asesinados, de los marginados, de los pueblos que no hallan el “acomodo” internacional que merecen después de tantos años de aguardar en condiciones a menudo inhumanas…
7. Desarme nuclear y reducción inmediata y profunda de la venta y exigencia de adquisición de artefactos militares, propios, en gran medida, de guerras pretéritas.
8. Europeos, atención al Pacífico: mientras seguimos vinculados al Tratado del Atlántico Norte en lugar de disponer de nuestra propia autonomía en materia de seguridad, los Estados Unidos están dando, con inusitada rapidez, una atención prioritaria al Pacífico. En la próxima década, según la señora Clinton, “Norteamérica realizará la mayor inversión diplomática, económica y estratégica en la región Asia-Pacífico”.
9. Emancipación de América Latina, acontecimiento muy importante a tener en cuenta. Hace poco se ha iniciado en Caracas, con la asistencia de la práctica totalidad de los países de América Latina y del Caribe, el proceso constitutivo de la CELAC, la Confederación de Estados de toda la región. Después de Mercosur y Unasur, ahora –amigos, sí, tutelados, no- la CELAC constituye la esperada “edad adulta” de una región importantísima para la estabilidad mundial, ya que no sólo moderará la influencia del “gran hermano del Norte” sino que atemperará la creciente y excesiva influencia de China.
10. Drogas. Las acciones –incluidas las militares- se centran en los países de la “oferta”, cuando la posible solución se halla en los grandes países de “demanda”, comenzando por los Estados Unidos de Norteamérica. Queda claro que la solución no llega por la fuerza ni por eliminar cultivos que proporcionan grandes beneficios a los narcotraficantes. Así, en Afganistán, de cuya “amapola” procede más del 90% de la heroína que se consume actualmente en el mundo, se calcula que una hectárea proporciona alrededor de 13 mil dólares al año, cuando cualquier plantación de cereales no llega a los 500 euros. La solución no pasa sólo por la eliminación de los cultivos sino por una sustitución –por ejemplo, el azafrán- que compense razonablemente, ayudando de manera simultánea con otras posibilidades de desarrollo.
11. La voz de “los pueblos”. La primavera árabe y el 15-M. El 15-M y la protesta global han sido considerados, ¡nada menos!, “personaje del año” por la conocida revista internacional Time. La “primavera árabe”… otoño occidental, invierno de quienes siguen pretendiendo que un puñado de países ricos dirija el mundo. En los cinco continentes, “los indignados”, siguiendo la recomendación del joven nonagenario Stephane Hessel, han conseguido no sólo manifestar pacíficamente sus protestas y disentimiento sino ofrecer nuevas propuestas de un nuevo modo, habiendo iniciado un proceso de despliegue planetario que ya no se detendrá. No se engañen: en poco tiempo, “los pueblos” reducirán a los “mercados”. El “99%” se impondrá, lógicamente, al 1% que hoy acapara el poder y la riqueza.
12. El “Baktun” del calendario Maya. La “cuenta larga” del calendario Maya termina el 21 de diciembre de 2012 y marca el punto medio exacto del ciclo de 26 mil años! Algunos pretenden dar a este fin de “ciclo de 400 años”, que coincide con el “gran punto medio”, malos augurios. No es cierto. Bien al contrario, prevén que la “gran energía solar” influirá en que exista una mayor conciencia individual que actúe sobre el comportamiento y, debo destacarlo, se calcula que en los años comprendidos entre el 2012 y el 2032 la mujer adquirirá un especial relieve por su capacidad y mayor sensibilidad en favorecer el advenimiento de una “nueva era”.

Por: 

Federico Mayor Zaragoza

viernes, 20 de enero de 2012

La canción más relajante jamás compuesta: “Weightless”, de Marconi Union




"Weightless", obra del trío británico de ambient, Marconi Union, ha sido considerada, tras un estudio científico, como la canción más relajante que jamás haya sido compuesta.
El tríó británico Marconi Union, por cierto uno de los más refinados proyectos de música ambient de la última década, aprovechó el 2011 para acuñar una pieza que ha sido considerado como el track más relajante que jamás haya compuesto un ser humano. Apoyándose en terapeutas sonoros, sumergiéndose en un arduo estudio de diversas teorías del sonido, y aprovechando su innegable talento para tejer atmósferas con sintetizadores, estos chicos de Manchester crearon Weightless, la cual ha sido considerada como la canción “perfecta” para relajarse. Incluso, esta pieza se incluyó entre los mejores 50 inventos del 2011 por parte de la revista Time. 
Los 8:16 minutos que dura la canción resultan en una disminución del ritmo cardiaco, la presión sanguínea, y la presencia de la hormona cortisol, la cual esta asociada con el estrés. Durante un estudio científico en el que participaron cuarenta mujeres, los investigadores concluyeron que Weightless es, por lo menos, 11% más relajante que cualquier otra pieza musical (neutraliza el 65% de la presencia de ansiedad y relaja un 35% más a las personas que en su estado habitual de descanso). Durante la prueba se evaluaron los ritmos cardiaco y sanguíneo, la respiración, y la actividad cerebral. 
Para su composición, Marconi Union recurrió a sonidos generados con guitarra, piano, y sampleos electrónicos de atmósferas naturales. Al inicio de la canción el ritmo corresponde a 60 beats, y va gradualmente disminuyendo hasta 50. Además, los intervalos armónicos, es decir los silencios que separan cada nota, fueron minuciosamente elegidos para generar una sensación de comodidad. “La canción recurre a múltiples principos musicales que probadamente implican un efecto calmante en las personas. Y al combinar estos elementos, de la manera en la que Marconi Union lo logró, dan vida a la canción perfecta para relajar” afirma Lyz Cooper, fundadora de la Academia Británica de Terapia con Sonido. 
Y pues que mejor herramienta aural para acompañarnos en este excitante 2012 que esta angelical composición, la cual nos invita, irremediablemente, a practicar la ligereza. 

jueves, 19 de enero de 2012

Causa, efecto y solución.

Causa, efecto y solución.


El documental “Cool it“ (2010), es un polémico documental creado por el danes Bjørn Lomborg (basado en un un libro del mismo titulo) en donde se aborda el tema del calentamiento global con una refrescante visión.

El autor hace un profundo análisis de la lógica actual que pretende solucionar el problema. Esta lógica se puede dividir en tres partes: Causa – efecto - solución.
El acercamiento político y mediático al problema es el siguiente: La civilización moderna y su estilo de vida generan el calentamiento global (causa). La temperatura del planeta sube, en consecuencia, el hielo se derrite y el nivel del mar aumenta y el planeta se ve amenazado (efecto). Se deben disminuir las emisiones de dióxido de carbono mundiales en el corto y largo plazo y así evitar un mal mayor. (Solución).

Se pone en duda el último punto: La solución. Según el documental, estas soluciones para disminuir las emisiones a nivel mundial están muy lejos de ser efectivas, ademas de tener un costo financiero exageradamente alto.

Entre muchos argumentos se critican a los bonos de carbono. Según el autor, se crea un mercado mas en donde no se disminuyen las emisiones totales del planeta, sino que generalmente se negocian cupos que solo ayudan a incrementar transacciones financieras y así desplazar las emisiones de dióxido carbono a otros países. Algo similar a la acción de esconder la basura en el patio del vecino.

También realiza una critica a los modelos seguidos en la producción de energía alternativa, ya que según el y algunos científicos entrevistados, estas formas de producir energía no son tan eficientes como otras que están ya desarrolladas y archivadas desde hace algunas décadas en departamentos de investigación del primer mundo.

El autor organiza una reunión con diversos científicos y un premio nobel de economía. Concluyen que el problema principal del calentamiento global no se solucionará solo con energías alternativas, sino una serie de medidas globales y con el cambio a combustibles limpios, eficientes y baratos.

Proponen seguir una lógica que replantee las soluciones actuales, este punto es el mas importante de todo el documental. Esta no solo debería ser “consumir menos energía y ser ecológicamente sustentable“, sino una donde el combustible que se use mayoritariamente sea diferente. Para eso se necesita que los que tengan la última palabra sean pragmáticos y visionarios pero a la vez consecuentes con el bienestar de la mayoría. Esta lógica no agrada a ciertas esferas políticas y economicas de las potencias mundiales, ya que el poder no dejará en el corto plazo su principal fuente de recursos.

Se propone que la sociedad abandone el miedo al desastre y cataclismo y que se actúe rapidamente a nivel mundial con coherencia científica y social.

Este recomendable documental, a pesar de sus polémicas teorías, es un interesante acercamiento a soluciones alternativas en donde la ciencia y la acción global pueden ayudarnos a controlar el cambio climático.

Lcdo. Xavier Tanner

Ensalada Filosófica. (Blog: ensaladafilosofica.blogspot.com)

@ensaladafilosfi (en twitter)